Mapas conceptuales: cómo se hacen y para qué sirven

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Existen muchas técnicas de estudio de las que ya os hemos hablado anteriormente, o ayudas para aclaración de ideas o conceptos que se pueden utilizar a la hora de presentar un concepto nuevo o para poder estudiar una serie de conceptos que pueden entrelazarse y hacer que confundamos ideas. Por todo ello, en muchas ocasiones es importante tener ayudas para conocer todos aquellos conceptos que poseemos a la vez que ordenarlos en nuestra cabeza con métodos y técnicas conocidas, como es en este caso, los mapas conceptuales. Queremos hablarte en este caso de esta técnica con el fin de que comprendas por qué es importante, y de qué forma se deben hacer para que sean realmente de ayuda.

Elementos de los mapas conceptuales

Para poder realizar un mapa conceptual claro que nos ayude a la comprensión, es necesario tener en cuenta los diferentes elementos que forman el mapa conceptual:

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  1. Conceptos: Imágenes mentales que provocan en nosotros palabras o signos con los que expresamos regularidades. Esas imágenes tienen matices personales, lo cual hace que para todos un concepto no tenga que ser el mismo exactamente, ya que cada uno aportamos aquel factor subjetivo en la mayoría de casos.
  2. Proposición: Se determina por dos o más términos conceptuales que están unidos por palabras para formar una unidad semántica determinada y dar forma o cuerpo a esos elementos de los mapas conceptuales.
  3. Palabras-enlaces: Aquellas palabras que usamos para unir conceptos y así poder determinar aquella relación que existe entre esos conceptos determinados y de esta forma entenderlo o darle forma a todo ello que se pretende entender.

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Características de los mapas conceptuales

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  1. Jerarquización: Todo concepto existente en el mapa debe estar dispuesto de importancia y determinación, ya que los conceptos más importantes deben situarse en la parte superior de la estructura gráfica, estando enmarcados y determinados con dicha importancia. Los ejemplos, se situarán en la parte inferior de la estructura y sin necesidad de estar enmarcados ni darle esa importancia como a otros conceptos más relevantes.
  2. Selección: La determinación de una síntesis o resumen es fundamental para poder entender o dar significado a aquello mas importante del mensaje. Será importante para aquella persona que necesite comprender en pocos momentos el significado, y de esta forma que comprenda aquellos conceptos más relevantes y así darle la utilidad a los mapas conceptuales necesarios.
  3. Impacto visual: “una imagen vale más que mil palabras”, lo mismo ocurre con los mapas conceptuales. Es necesario que el mapa conceptual sea muy claro a simple vista relacionando ideas principales de forma simple y concisa. Por lo que normalmente deberemos realizar un borrador, y a partir de ese borrador, añadir los cambios pertinentes para dejarlo de forma y manera que quede totalmente claro para poder entender a simple vista los conceptos que se pueden expresar en este.

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Construcción de los mapas conceptuales

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  1. Seleccionar: Seleccionamos aquellos conceptos con los que vamos a trabajar y se realiza un listado con ellos. No debe repetirse en ningún momento esos conceptos en la misma representación.
  2. Agrupar: Se agrupan aquellos conceptos que sean relativamente próximos, relacionando aquellos que están más relacionados, con el fin de simplificar por géneros.
  3. Ordenar: Ordenar los conceptos según aquellos que son más concretos o más generales.
  4. Representar: Situar los conceptos en el diagrama, acompañadas de las notas pertinentes que ayuden a organizar los mapas conceptuales de forma más concreta.
  5. Conectar: Se sitúa en la parte más importante, conectando y relacionando conceptos para comprender la materia de manera más concreta, consiguiendo que a partir de las flechas, sepamos cómo se forma la sentencia.
  6. Comprobar: Corroborar que su formación es correcta y los posicionamientos están en el lugar que corresponde.
  7. Reflexionar: Comprobar aquellos conceptos no vistos y poder realizar cambios y estudios en el caso de que sea necesario.

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Recuerda que los mapas conceptuales deben estar vivos y sujetos a cambios, sobre todo si son mapas conceptuales compartidos y de trabajo en grupo o tormentas de ideas para un proyecto.

Fuente imagen: terraeantiqvae.com

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